Javier Milei había demolido al peronismo, había inaugurado una nueva mayoría social y avanzaba hacia una hegemonía política sin oposición electoral real. Pero las encuestas más recientes empiezan a mostrar otra cosa. Y cuando esos números se cruzan con los resultados electorales de los últimos años, aparece un dato que en la Casa Rosada ya no pueden ignorar; incluso en el mejor momento político de Milei, el peronismo logró hacer su mejor elección en dos décadas.

La última encuesta nacional de Opina Argentina muestra una caída sostenida del oficialismo. La Libertad Avanza pasó de 44% de intención de voto en enero de 2026 a 35% en mayo. Nueve puntos menos en apenas cinco meses. El peronismo, en cambio, aparece con 34%, prácticamente en un empate técnico dentro del margen de error.

Otras consultoras también empiezan a detectar un desgaste del núcleo duro libertario y un crecimiento del rechazo social a una eventual reelección presidencial. Pero el punto más importante no está únicamente en la foto actual. Está en la comparación histórica.

En 2023, Javier Milei ganó el balotaje con 55,69% contra 44,3% de Sergio Massa. Fue una diferencia contundente. Sin embargo, hay un elemento político clave que muchas veces queda oculto detrás de ese número: Milei no ganó solo. Ganó fusionando prácticamente a toda la oposición antiperonista detrás de su candidatura.

El mejor ejemplo aparece en la Provincia de Buenos Aires, el principal distrito electoral del país y el verdadero termómetro de cualquier proyecto presidencial. En esa misma elección de 2023, el peronismo obtuvo 44,94%. La Libertad Avanza sacó 24,57% y Juntos por el Cambio 26,61%. Separados, ambos espacios opositores perdieron contra el peronismo. Solamente sumados podían superar al PJ, alcanzando hipotéticamente 51,18%.

Ese dato es central porque demuestra que el “mileísmo puro” nunca logró desplazar electoralmente al peronismo en el territorio más importante de Argentina. Necesitó de una coalición completa anti kirchnerista para hacerlo.

En las elecciones de 2025, con Milei ya ejerciendo el poder y con el aparato presidencial funcionando a pleno, el peronismo no cayó. Por el contrario: creció. En Provincia de Buenos Aires alcanzó 47,35%, mientras que La Libertad Avanza unificada con sectores de Juntos por el Cambio quedó en 33,78%.

El dato rompe completamente con la lógica histórica de las elecciones legislativas de medio término. Tradicionalmente, los oficialismos suelen consolidarse en sus primeros años de gestión si mantienen expectativa social. Pero en este caso ocurrió lo contrario; el peronismo logró su mejor elección de medio término en veinte años.

La última vez que el PJ había superado semejante diferencia en una legislativa bonaerense fue en 2005, durante el auge del kirchnerismo después de la crisis de 2001.

Eso cambia el análisis político de fondo. Porque el verdadero problema para Milei no es solamente perder algunos puntos en las encuestas. El problema es que empieza a aparecer evidencia de que el techo electoral libertario podría haber sido alcanzado ya en 2023. Y si eso fuera cierto, el escenario para 2027 cambia completamente.

Las encuestas actuales muestran además otro fenómeno delicado para el oficialismo; la imagen presidencial ya no logra despegar. Milei mantiene alrededor de 39% de valoración positiva y más de 60% de negativa.

Incluso cuando la economía muestra algunos indicadores de estabilización, el humor social sigue siendo pesimista. El 60% de los argentinos considera que el país está peor que hace un año y el 55% cree que estará peor dentro de un año.

En paralelo, Axel Kicillof aparece consolidándose como la figura opositora con mayor estabilidad electoral y mejor imagen relativa. Según Opina Argentina, comparte el liderazgo de imagen positiva con Myriam Bregman, mientras supera a Milei en valoración general.

El escenario todavía está abierto y falta mucho para 2027. Pero los números empiezan a mostrar una tendencia que hace apenas meses parecía imposible; el peronismo no desapareció, sobrevivió al peor contexto imaginable y, paradójicamente, hizo una de sus mejores elecciones históricas en pleno auge libertario.

Aquí es donde aparece una de las preguntas más importantes; si Milei necesitó en 2023 a toda la oposición unida para ganarle al peronismo, ¿qué puede pasar ahora que parte de ese frente empieza a fracturarse mientras el PJ vuelve a crecer?

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