
Las estadísticas de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT) reflejan un cambio de escenario para el entramado productivo santafesino. Mientras la gestión de Omar Perotti finalizó con un saldo positivo en la cantidad de empresas empleadoras, la administración de Maximiliano Pullaro registra una pérdida neta de 3.073 firmas activas.
Al finalizar el mandato de Perotti, Santa Fe alcanzó un récord de 50.729 empresas empleadoras registradas. La provincia había recibido la gestión con alrededor de 49.500 firmas y logró incrementar ese número durante la recuperación económica de 2022 y 2023, consolidando un crecimiento del sector productivo pese al impacto previo de la pandemia.
El panorama cambió con la actual administración. Según los datos de la SRT, el stock de empresas descendió hasta las 47.656 unidades productivas, lo que representa el cierre neto de más de 3.000 firmas. La retracción se atribuye al impacto de la recesión sobre el mercado interno, especialmente en actividades vinculadas a las pequeñas y medianas empresas.
La reducción del número de empresas también repercute sobre el empleo, la inversión y la actividad económica provincial. Cada cierre implica una menor capacidad de generar puestos de trabajo, reducir la producción y sostener el consumo interno, factores que terminan afectando el funcionamiento de toda la economía santafesina.
La evolución del entramado empresarial volvió a instalar el debate sobre las políticas económicas y las condiciones necesarias para fortalecer a las PyMEs. Los datos muestran dos escenarios diferentes entre ambas gestiones y reabren la discusión sobre cómo recuperar la inversión privada, preservar las empresas existentes y generar condiciones para que nuevas firmas vuelvan a desarrollarse en Santa Fe.




