La elección de 2027 probablemente no se defina por la inflación, sino por cuánto le queda a la gente después de pagar luz, transporte, alquiler, agua y servicios. Esa parece ser una de las conclusiones más profundas que deja la última medición de la consultora Synopsis, una de las consultoras políticas más serias y consistentes del país.

Aunque la inflación dejó de ocupar el primer lugar entre las preocupaciones sociales, el malestar económico sigue creciendo. Y la razón no aparece solamente en los indicadores macroeconómicos, sino en la vida cotidiana.

El dato más impactante del estudio es que el desempleo apareció por primera vez como la principal preocupación de los argentinos con un 33,2%, desplazando incluso a la inflación. Pero detrás de ese número aparece otro fenómeno todavía más importante: el 60% de los consultados afirmó que siente que la economía está empeorando.

Es decir, hoy existe una mayoría social que siente que vive peor que antes o que no logra ver una mejora real en su situación económica. Y ahí aparece el verdadero núcleo del problema.

Según explicó Lucas Romero, director de Synopsis, los dos factores que más influyen en la percepción social y electoral son el empleo y el nivel de ingreso. Pero el estudio muestra algo todavía más profundo: gran parte del malestar no se explica solamente por falta de trabajo, sino por la pérdida de capacidad económica después de cubrir gastos esenciales.

La gente gasta cada vez más en:

  • Servicios.
  • Transporte.
  • Costos fijos.
  • Tarifas.

Eso reduce el margen para consumir, ahorrar, invertir o sostener una vida cotidiana estable. La macroeconomía puede mostrar ordenamiento. Pero la economía real de millones de personas muestra agotamiento.

Y ahí es donde Santa Fe entra de lleno en el escenario político. Porque dentro de esas principales preocupaciones económicas aparece un dato clave: buena parte de esos gastos dependen directamente del Estado provincial. Tarifas eléctricas, prestación de servicios públicos y costos vinculados a empresas estatales empiezan a transformarse en un factor de desgaste político cada vez más visible.

Por eso el tema de la Aguas Santafesinas S.A. y la Empresa Provincial de la Energía probablemente se convierta en uno de los grandes condicionantes electorales del próximo año.

No solamente por el aumento de costos, sino porque la sociedad ya comenzó a conectar directamente el deterioro de sus ingresos con el peso de las tarifas y los servicios públicos. Y eso cambia el eje de la discusión política.

Si el gobierno provincial no ofrece respuestas claras frente a los reclamos sociales por el costo de los servicios públicos, esa ausencia también termina convirtiéndose en una respuesta política. Más aún cuando existe una creciente percepción social de abuso, desequilibrio o falta de explicación sobre cómo se componen esos costos.

La elección del próximo año podría terminar atravesada por algo mucho más simple que cualquier discusión técnica sobre déficit o superávit: la sensación de que el sueldo ya no alcanza.

Copyright 2025 @ República de Santa Fe